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Entrevista con el señor Stefan Austermühle,
Director Ejecutivo de Mundo Azul

¿Por qué Mundo Azul decidió concentrarse ya no únicamente en la conservación de la biodiversidad marino-costera?
Stefan Austermühle : Esta decisión es producto de un proceso que se inició ya desde hace dos años y creo que es la consecuencia lógica de la manera en la cual nosotros hemos visionado a la conservación del medio ambiente desde el comienzo. Quizá para muchos es una perspectiva poco común, pero cuando nosotros viajábamos a la Amazonía por ejemplo, la percibíamos no tanto como un bosque, sino más bien como un ecosistema acuático gigante, cuyas características ambientales son determinadas por el agua principalmente (la lluvia y la dinámica de su infinito número de ríos y riachuelos, así como la inundación de gran parte del territorio). Las lomas costeras, para mencionar otro ejemplo, dependen de la niebla causada por la evaporación de agua marina. Y los valles andinos y costeros dependen de los glaciales, lagunas y ríos. En realidad el agua forma el elemento clave y conector en todos estos espacios de vida y la separación entre ecosistemas terrestres, acuáticos y marinos es artificial y poco práctico. Vivimos en un mundo donde todo esta conectado. Impactos negativos en hábitats terrestres alto andinos afectan negativamente a los hábitats marinos, ubicándose a ciento o miles de kilómetros de distancia y al revés. Iniciamos este proceso de extensión de nuestro espacio de intervención en el año 2004, cuando empezamos a involucrarnos en la evaluación de humedales costeros. Lo que se hace ahora no es nada más que tomar el paso siguiente.

¿Pero no existe una gran diferencia entre la manera de tratar problemas ambientales en los Andes, la selva y en el mar?
SA: Por supuesto existen diferencias en muchos detalles y se requiere contratar especialistas para cada ámbito, pero si uno observa el tema con una perspectiva macro nos vemos enfrentados a los mismos problemas solo que vestidos diferente: el uso no sostenible de los recursos naturales, la pobreza y la falta de oportunidades económicas alternativas, la falta de presencia del Estado, el incumplimiento de los leyes y la inseguridad legal, así como un mal manejo de los recursos naturales. Creo que hemos acumulado suficiente experiencia institucional para transferir nuestros métodos de actuar de los espacios marinos hacia los espacios urbanos y terrestres. En los próximos dos años bajo la dirección del nuevo Consejo será nuestra tarea la de continuar dedicándonos con más fuerza a lo que ya hacemos bien, la conservación marina, pero a la vez creando una historia de proyectos terrestres que demuestra al público, así como a los donantes antiguos y nuevos que Mundo Azul puede lograr importantes éxitos en cualquier lugar donde escogen trabajar.

Mundo Azul no solo intenta agrandar el espacio físico de su intervención, sino también el espectro de temas en los cuales trabajar. ¿Con esto no corren el peligro de perder su perfil institucional, tratando de hacer de todo?
SA: Para nada. Al contrario. Creemos que la perspectiva tradicional de ONGs de conservación, separándose e ignorando cuestiones del bienestar humano y animal o la reducción de la pobreza no da una respuesta adecuada ni satisfactoria a los problemas que enfrentamos – aun peor en el caso del Perú donde muchas organizaciones se restringen mayormente al trabajo en áreas naturales protegidas y sus alrededores.

Si no logramos reducir a la pobreza en el Perú, no vamos a lograr conservar a la naturaleza y a las áreas protegidas. Son tanto los así llamados mega proyectos que ponen en peligro la naturaleza, como también la gran cantidad de gente pobre que causan un impacto negativo en el Perú. Pienso en la imagen de pequeñas hormigas que cortan una hoja aquí y otra allá y después de un tiempo la planta se queda sin hojas. Esta armada de pequeños actores independientes no se puede parar con limites en un mapa o reglamentos porque no hay con quien negociar. Mientras que la gente siga con hambre va a pensar solo en la sobrevivencia del día de hoy y no en el mañana, y ¿quién los puede criticar? El desarrollo sostenible, la lucha contra la pobreza y la conservación del medio ambiente son las dos caras de la misma moneda. Tratar de resolver un problema sin intervenir al mismo momento en el otro sería un fracaso.

La manera en la cual tratamos a los animales por otro lado, refleja nuestro desarrollo ético y el nivel de conciencia ambiental que posemos. Desde el punto de vista del animal no existe mucha diferencia entre cazar una nutria gigante, un delfín o matar a un perro de calle. Mientras que la captura de especies silvestres con el fin de mantenerlos como mascotas en cautiverio en nuestros espacios urbanos aumenta, la conservación y la protección del animal se encuentran y tienen que cooperar cada día más para resolver el problema.

Trabajar solo en áreas protegidas y sus alrededores no es suficiente. Después de veinte años de conservación del medio ambiente en el Perú y con el gasto de millones de $US en ayuda económica hemos logrado declarar una gran cantidad de áreas protegidas y contamos con una gran cantidad de documentos, planes y estrategias para la gestión de dichas áreas, lo cual es un logro muy importante. Sin embargo, aun muchas de estas áreas no se manejan satisfactoriamente. Son islas de conservación que muchas veces solo existen en el papel. Es importante pensar no solo en áreas naturales protegidas sino en la conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible fuera de ellos en el resto del país. Y si somos honestos no existe ni una sola área protegida en el Perú donde hemos logrado realmente parar el proceso de degradación ambiental. Esto es porque no resolvemos los problemas económicos, sociales y ambientales en el resto del país. Mientras que no logramos esto la presión sobre las áreas protegidas va a seguir aumentando.

Finalmente tenemos que empezar a trabajar mucho más fuerte el tema de la contaminación causada en los espacios urbanos. La mayor parte de la gente en el mundo y en el Perú vive en ciudades. El uso de energía y recursos naturales en estos espacios, así como la contaminación causada aquí, impactan gravemente al resto del país y al mundo entero.

Como vemos, en este mundo todo está conectado por lo cual necesitamos una estrategia integrada. De alguna forma Mundo Azul trabaja de esta manera ya desde tiempo. Por ejemplo en nuestros proyectos de limpieza terrestre y marina en Pucusana no solo tratamos de evitar la contaminación marina sino también de resolver la muerte de animales marinos debido al enredamiento o la ingestión de plástico, a la reducción de la población de perros de la calle eliminando los botaderos que son los áreas de alimentación y a la vez beneficiando a la salud pública, eliminando focos de infección. Todo esta conectado.

¿Si Mundo Azul empieza a trabajar en la selva y en otros espacios terrestres, esto no significaría empezar a competir con otras ONGs?
SA: No lo veo as ًí. Mundo Azul siempre colaboró con otras ONGs como por ejemplo ProNaturaleza, Conservación Internacional, The Nature Conservancy entre otras, y vamos a continuar haciéndolo. Mundo Azul siempre intentó llenar los vacíos y de hacer lo que otras ONGs no hacen. Esto también vamos a continuar haciendo . No vamos a concentrarnos únicamente en trabajar en áreas protegidas. Nuestro enfoque también va a estar en áreas urbanas y en áreas que se encuentren fuera del sistema tradicional estatal de áreas protegidas (SINANPE). Vamos a ocupar temas diferentes, como por ejemplo la contaminación. Y vamos a emplear estrategias diferentes como por ejemplo un enfoque más empresarial en la conservación y trabajando con un componente más fuerte de cabildeo.

¿Como quiere una ONG pequeña tratar todos estos temas de los cuales hablas?
SA: Por supuesto no es posible abarcar todo esto, ni para las ONGs más grandes y nadie pretende lograr esto. No intentaremos hacer todo. Vamos a escoger cuidadosamente proyectos y campañas ejemplares, los cuales consideramos importantes. Y por supuesto vamos a poner prioridades en términos de tiempo y recursos que dedicamos a cada una de estas campañas. Vamos a crear así las llamadas campañas de información, temas en los cuales nuestro aporte se restringe en brindar información a la prensa y vía nuestra pagina Web. Estos temas se quedarán en el nivel de comunicaciones lo cual sirve para crear una conciencia ambiental. Vamos a tener campañas de cabildeo. A estos se dedicará un esfuerzo más grande en recursos humanos, pero no necesariamente en recursos económicos o proyectos de campo. Se van a concentrar en el cabildeo político para lograr metas estratégicas en la legislación nacional por ejemplo. Y vamos a tener los clásicos proyectos de campo, financiados por donantes. A la vez vamos a establecer nuevas estrategias institucionales como por ejemplo un trabajo muy intensivo basado en voluntariado así como la cooperación con el sector privado.

¿Cómo quieren lograr realizar cabildeo, lo cual significa de vez en cuando tratar temas provocativos, y a la vez cooperar con el Estado y el sector privado?
SA: Creo que las sociedades democráticas tienen que aprender que dos personas o instituciones pueden tener un desacuerdo en un tema pero cooperar en otro. Y estoy convencido que el movimiento de conservación en el Perú tiene que aprender que no pueden todo el tiempo evitar tener puntos de vista diferentes con una entidad gubernamental o una empresa, si realmente quieren cambiar algo. Solo si tenemos la libertad de articular nuestros puntos de vista podemos crear cambios. Para lograr esto tenemos que estar dispuestos al conflicto como última herramienta de acción y también tenemos que lograr independencia económica del Estado y de un pequeño grupo de donantes grandes. Creo que la tarea más importante del movimiento de conservación en los próximos años, es buscar esta independencia económica. Y claro antes de crear un conflicto debemos agotar todas las herramientas de negociación, cooperación y diplomacia. En una orquesta se requiere tocar todos los instrumentos en el momento correcto para escuchar una sinfonía.

Una última pregunta: ¿No deberían cambiar su nombre a Mundo Verde?
SA: No, definitivamente no. El nombre Mundo Azul, esto es verdad, siempre fue una referencia al hecho que los ecosistemas marinos y acuáticos son insuficientemente representados en el movimiento de conservación, fue una declaración de que la mayor parte del mundo está cubierta de agua y por ende es un Mundo Azul. Y el delfín en el logo es un símbolo de la vida y del respeto hacía ella.

Pero aparte de esto el nombre siempre quiso mostrar que se trata de un planeta muy singular y único - por lo menos en el universo conocido por nosotros – un diamante azul en un universo muerto y hostil. El nombre refleja también el lema principal de nuestra filosofía de conservación: Todo esta conectado.

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