| Alguna
vez, hubo una oruga con nombre Max. Max vivía feliz en
su hoja. Comía todo el día, no se preocupaba de
nada y estaba feliz de la vida, disfrutando la rica comida frente
su nariz. Pero un día… |
…se
dio cuenta que la comida se acabó. ¿Y ahora? Nunca
había pensado en el mañana… |
| Pero felizmente Max
vivía en un árbol, en el cual había muchas
otras hojas. Entonces, se le ocurrió en su pequeño
cerebro la idea perfecta. ¿Por qué preocuparse? –
solo cambio la hoja y puedo continuar como ayer. Así lo hice
y de nuevo estuvo feliz de la vida. Lamentablemente… |
…la mamá
de Max, había puesto sus huevos en una pequeña planta
y no en un árbol con innumerable cantidad de hojas. Cuando
Max se dio cuenta que terminaba su última hoja, no se le
ocurrió ninguna otra solución más. Y solo le
quedó una salida |