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¿Por qué amar a un asesino?
 
 
   

¿Por qué amar a un asesino?

 

El tiburón: La bestia salvaje buscando al hombre para tragárselo. Es una imagen que hace difícil ganar el apoyo del público para su conservación.

Pero de las más de 400 especies de tiburones a nivel mundial, solo seis especies han reportados ataques al hombre. El resto de los tiburones no significa ningún peligro. Hay también tiburones que viven de filtrar plancton como el Tiburón ballena, siendo también el pez más grande del mundo alcanzando los doce metros de largo. El encuentro con este gigante amigable es buscado por buzos recreativos alrededor del Mundo.

Muchos ataques de los tiburones han sido provocado por el mismo hombre: buzos recreativos tratando de dar comida a los tiburones o ignorando las posturas de un tiburón defendiendo su territorio. Hay pocos ataques no provocados y en muchos de estos casos el tiburón soltó al hombre después de la primera mordida sin atacar de nuevo. El hombre no es la presa favorita del tiburón.

En los 400 millones de años de su existencia en los mares, los tiburones se han ganado un papel importante en la ecología marina. Siendo los máximos cazadores marinos, con cuerpos hidrodinámicos y sistemas sensoriales hipersensibles, desempeñan el rol de una policía de salud, cazando mayormente peces viejos o enfermos. El estado saludable de sus poblaciones es vital para mantener la productividad y sostenibilidad del mar.


El predador depredado

Los tiburones se reproducen muy lento y tienen que crecer varios años antes de ser maduros. Por esto son sensibles a la sobre explotación pesquera. Se estima que a nivel mundial se cazan anualmente más de 100 millones de tiburones.

En el Perú se pescan mayormente las nueve especies de tollo (Fam. Triakidae) presentes, así como el tiburón azul (Prionace glauca), tiburón diamante (Isurus oxyrinchus), tiburón zorro (Acopias vulpinus) y tiburón martillo (Sphyrna zygaena). De acuerdo a las estadísticas de desembarque, la captura de tollos ha disminuido permanentemente en los últimos 20 años, lo cual es un indicio de una posible sobre explotación de las especies.

Especialistas de la Unión Internacional para Conservación de la Naturaleza (UICN) advirtieron, ya en el año 1997, que las poblaciones de más de setenta especies se encuentran en un estado preocupante y pidieron el listado de 11 especies en los anexos del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES).

Hasta hoy día solo se han protegido tres de estas especies por CITES:

  • Tiburón blanco (Carcharodon carcharias)
  • Tiburon ballena (Rhincodon typus)
  • Tiburón canasta (Cetorhinus maximus)

Las tres especies existen frente la costa peruana.

El Tiburón se pesca con el palangre, que es una línea de monofilamento que puede tener un largo entre 15 y 100 km, del cual penden anzuelos cada 10 o 25 metros. Se estima que alrededor del mundo se ponen entre 3 y 10 billones de anzuelos por año. Con estos no solo se capturan los peces deseados, sino incidentalmente también aves marinas y otras especies en peligro de extinción como por ejemplo las tortugas marinas. Se estima que anualmente mueren más de 300 mil aves marinas, la tercera parte de ellas son especies de albatros - especies en peligro de extinción. Las poblaciones de tortugas marinas han disminuido en un 90 por ciento en los últimos 20 años.

Para los buques palangreros extranjeros de atún que operan en aguas peruanas, los tiburones mismos son captura incidental. Solo el tiburón azul puede representar hasta 48.3 % de la captura total, durante la pesca con palangre del atún.

Por esto en el año 2003, 405 científicos de 47 países pidieron, juntos con representantes de más de 100 organizaciones de conservación de las Naciones Unidas, que se prohíba la pesca con palangre, siendo una pesca que depreda los mares.

En el Perú la pesca de tiburón además pone en peligro a los delfines. Pescadores artesanales confirmaron que es una costumbre cazar ilegalmente a los delfines para usarlos como carnada en los anzuelos.


¿Que se debe hacer para proteger a los tiburones y otras especies marinas?

Tiburón Diamante
© Jean Paul Perret

Se debe establecer una moratoria prohibiendo la pesca con palangre en aguas peruanas hasta que estudios científicos y cambios de diseño de los aparejos de pesca garanticen la sostenibilidad y selectividad de la pesca.

Se debe cambiar la política pesquera. Aunque es evidente que alrededor del mundo los tiburones se encuentran en un proceso de disminución drástica, el Instituto del Mar del Perú (IMARPE) promueve la pesca de tiburón en el Perú y lo evalúa como un recurso subexplotado.

Esto se hace sin tener estudios biológicos de los tamaños de las poblaciones presentes. Sin estos datos es imposible establecer cuotas máximas de captura como herramientas pesqueras para garantizar la sostenibilidad de la pesca.

Mientras que a nivel internacional crece la conciencia que el aleteo del tiburón, la pesca solo usando las aletas para el mercado asiático y desechando el resto del animal, es insostenible y amenaza la sobrevivencia de la especie, el IMARPE promueve la exportación de las aletas por ser un producto de alto valor en el mercado extranjero. La receta perfecta para la depredación del recurso.

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